domingo, 18 de septiembre de 2011

Siempre vemos los colores al lado de otros colores

Y no podemos olvidar que eso modifica el color que vemos


Colores complementarios

Al trabajar con colores, éstos pueden contrastarse o situarse al lado o encima unos de otros. Cuando esto ocurre, se producen efectos visuales que destacan o disminuyen la intensidad (tono) de algunos.

Según la relación que tienen las distintas tonalidades en el círculo cromático es la capacidad de combinación que existe entre ellos. Vemos en la imagen de la derecha dos colores complementarios. Entonces decimos que los colores complementarios son aquellos colores diametralmente opuestos en el círculo cromático, que al mezclarlos entre sí, se neutralizan y al yuxtaponer se potencializan.
Complementario de un primario es aquel formado por la mezcla de los dos primarios restantes:

ROJO ------> VERDE (amarillo + azul)
AMARILLO------> VIOLETA (rojo + azul)
AZUL --------->NARANJA (amarillo + rojo)

Complementario de un secundario es aquel color primario excluido de su constitución.

Así, por ejemplo, cuando situamos un color de tono claro (amarillo limón) sobre un fondo blanco parecerá más "suave", menos saturado, de lo que realmente es, mientras que si lo ubicamos sobre el negro aparentará ser más "intenso", más brillante, saturado. Así, para ver cuáles son las parejas de complementarios, o los falsos complementarios, basta con buscarle en el círculo y ver cuáles son sus opuestos (amarillo y violeta / naranja y azul / rojo y verde / rojo-naranja y azul-verde /....)

Se da un curioso efecto óptico cuando los colores complementarios se relacionan, bien acercándolos, bien alejándolos en una composición: Cuando se fija detenidamente sin una pausa en un color, en el rojo por ejemplo, durante un periodo de tiempo (aproximadamente unos treinta segundos podría ser suficiente), entonces aparece en la sensación de la vista una superficie iluminada, es lo que se denomina una retroimagen, que aparece del color complementario al rojo (en este caso el cian). Este es el resultado de la 'fatiga ocular'. En el caso mencionado anteriormente el receptor ocular para la luz roja en el ojo se satura y alcanza un nivel de fatiga, mandando una información 'falsa' al cerebro, surgiendo así la sensación de estar viendo el color complementario al observado. Por eso dos colores complementarios puestos juntos parecen brillar más y sus límites vibran y se desvanecen a la vista, volviéndose borrosos e inasibles, porque proyectamos la sombra complementaria de cada uno sobre el otro, de modo que, en una composición, los colores complementarios se "atraen", cuando se hayan lejos rompen el espacio entre ellos, y cuando se colocan juntos vibran.

Colores fríos y cálidos

Se denominan colores cálidos a aquellos que "participan" del rojo o del amarillo y fríos a los que lo hacen del azul.

El amarillo es un color peculiar, puede ser cálido si está rodeado de éstos y mostrar una cierta frialdad cuando se une a fríos.

No podemos olvidar que la calidez y la frialdad atienden a sensaciones térmicas subjetivas.

Los colores, de alguna manera, pueden llegar a transmitir estas sensaciones. Un color frío y uno cálido se complementan, tal como ocurre con un color primario y uno compuesto. Además, atendiendo a un orden compositivo, los cálidos son más pesados visualmente, parecen más cercanos, dan la sensación de ser algo texturado, de poder agarrarse, los fríos, por el contrario, dan sensación de ligereza, de ser intangibles, y parecen ocupar el fondo. Además, los colores cálidos dan sensación de actividad, de alegría, de dinamismo, de confianza y amistad. Y los colores fríos dan sensación de tranquilidad, de seriedad, de distanciamiento.



Relaciones entre colores

Pueden ser armónicas, cuando los colores tienen cosas en común entre sí: el tono, la luminosidad, la saturación...
O contrastadas, cuando lo que llama la atención es lo que difieren entre ellos, pues por definición el contraste es lo que hay de diferente entre ellos.

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